‘Away’ – Reseña

‘Away’, un viaje emocional hasta Marte que nos hace repensar nuestra propia humanidad.

Por: Aída Madrigal Castillo

La carrera espacial era una utopía, hasta hace 50 años. Ahora que el ser humano ya ha alcanzado la luna… pone en la mira objetivos más ambiciosos, aunque eso ponga en jaque su propia existencia.

El ser humano quiere llevar su narcisismo hasta la última estrella de la galaxia, sin embargo el objetivo más cercano para ello, ha sido nuestro único satélite natural: La Luna. Ha sido tan anhelada, que incluso la Guerra Fría no se libró solamente aquí en la Tierra; el bloque occidental se disputaba contra el bloque oriental comunista para imponer su visión del mundo.

¿Qué sucede entonces cuando una persona trasciende a un lugar aún desconocido, como lo es el espacio exterior? Evidentemente elementos a los que estamos tan acostumbrados se alteran y el costo físico y emocional puede llegar a ser enorme.

Es justo lo que sucede en ‘Away’ de Netflix, donde se nos invita a reflexionar no solo los desastres que podrían suceder durante un viaje a un lugar al que no hemos llegado, sino también del precio que esto tiene en el propio desgaste humano.

Se trata de una serie de ciencia ficción que pudiera parecer lenta… sin embargo nos va llevando a la psique de cada uno de los integrantes de esta misión. Y es que, el equipo destinado está conformado por potencias que se disputan el liderazgo geopolítico: Emma Green, (EE.UU), Lu (China), Misha (Rusia), Kwesi (Gran Bretaña – Ghana) , Ram (India). Todas estas naciones que gastan millones en la industria armamentística, contra ellos mismos, tendrán que unirse y aprender a confiar y trabajar juntos.

Resulta interesante, analizar los valores tan bien trabajados de cada personaje y la nación a la que representa. Pues vemos por ejemplo a Emma debatiéndose entre su vida profesional y su familia, a Misha -un veterano férreo- exaltando el orgullo patriota, el honor y la disciplina mientras se enfrenta a sus propias limitaciones, a Lu retándose a si misma y entregando el corazón, aun cuando la tradición confuciana pesa y dar nietos es una obligación en su país y una discriminación la acecha ferozmente. A Kwesi aferrándose a su religión y brindando esperanza a sus compañeros, mientras que Ram busca cumplir aquellas inquietudes que alguna vez compartió con su hermano.

¿Qué le sucede a una persona cuando trasciende a un lugar aún desconocido como el universo? Se altera el entorno al que estamos acostumbrados, y eso repercute en nuestra propia salud física y mental.

Ceguera espacial, ciencia ficción, contenido humanista…

¿Por qué deberíamos preocuparnos más por Marte que por nuestro propio planeta?

Por supuesto que deberíamos preocuparnos por los imperativos sociales. Pero solo en los EE. UU., Gastamos un billón de dólares cada año en el ejército, y principalmente en caso de que los países representados aquí decidan volar unos a otros de la faz de la Tierra. Esta misión costó una fracción de eso, ya que trabajamos juntos, reutilizando esas mismas herramientas de destrucción para el descubrimiento.

Emma Green (Hilary Swank) aterriza a Netflix con una misión desgastante física y emocionalmente: llegar a Marte. Esto será un viaje para lo cuál fue entrenada durante tres años, junto a otros 4 astronautas del planeta en un plan llevado a cabo por la NASA, pero en el que las potencias no quieren quedarse atrás, pues China quiere ser la primera en pisar Marte, mientras que Rusia ve con recelo la tarea. En cada capítulo podremos observar cómo se va moldeando la capacidad de supervivencia de cada tripulante de la nave. Con crisis surrealistas pero con respuestas aún más, la serie busca darle un poco de confort y esperanza al espectador en estos tiempos inciertos.

Si bien es cierto, que ya tenemos toneladas de ciencia ficción espacial, lo cierto es que está serie nos muestra el lado humano de aquellos que dejan la tierra en busca de otros planetas. Aquel temor de perder contacto, con lo que uno más quiere. Para algunos podría parecer lenta, sin embargo el ritmo de la serie es emocional y eso se refleja en cada elemento que aparece o desaparece en pantalla, que junto a la música podrán tener al espectador entretenido, al menos durante seis episodios de 60 minutos.

Los ojos no son la única forma de ver, no se trata de fe en Dios. Se trata de tener fe el uno en el otro.

Señor Dios, te agradecemos por unirnos a los cinco y te pedimos humildemente que nos lleves sanos y salvos a casa. Llévanos ahora a través de este crisol de fuego para que podamos mostrarle al mundo que hay un mundo mejor, un mundo más allá de la división, la confusión y el miedo. Descubramos un mundo más allá del miedo. Amén.

La belleza de ‘Away’ es rescatar el sentido de comunidad, “de confiar en el otro”, que es lo que nos permite trascender.

Kate del Castillo y ‘El Chapo’: La historia aún no termina

SI TUVIERAS LA OPORTUNIDAD DE CONOCER AL HOMBRE MÁS BUSCADO DEL MUNDO, ¿LO HARÍAS?

 

‘Cuando conocí al Chapo: La historia de Kate del Castillo’ es el nombre de la serie biográfica que se estrenará en Netflix el próximo 20 de octubre.

A través de un comunicado, la plataforma más grande de streaming de series televisivas y películas del mundo anunció que estrenará para el mundo la serie que – según la propia Kate – ‘contará el inicio, el porqué y las consecuencias al aceptar contar con los derechos de una de las figuras más controversiales del narcotráfico’.

Esto en referencia al infame encuentro entre el capo, la actriz y Sean Penn, el actor y director hollywoodense, con el pretexto de entrevistar al Chapo como parte de la producción de una película sobre su vida.

Esta no es la primera vez que la actriz mexicana une fuerzas con Netflix, en marzo de este año, fungió como protagonista de la serie Ingobernable, en la que da vida a la primera dama de la República Mexicana, quien es acusada injustamente de asesinar al presidente.

Aparte de estar al centro de la narrativa, y en asociación con 25/7 Productions, Kate del Castillo sirve también como productora ejecutiva de dicha serie que hasta ahora se sabe, será dividida en tres partes y contará con material nunca antes visto e información exclusiva sobre los hechos que han causado revuelo entre la opinión pública.

Cabe destacar que la actriz ha ganado fama en la última década por retratar a personajes involucrados en el mundo del narcotráfico; sin embargo, las opiniones en Twitter han sido en su mayoría de descontento hacia Netflix, ya que ante el ojo público, el tema del encuentro entre la actriz y el capo ha sido motivo de controversia y burla por el clima político en el que el país se encuentra; la gente cree que Kate solo desea lucrar más con un tema que cada vez se normaliza más en los medios de nuestro país: el narcotráfico.

Es por eso que la gente se pronuncia en contra del estreno de la serie, aunque otros tantos están al pendiente con suscripción renovada y palomitas en mano para saciar su morbo y curiosidad por lo que seguramente será un número más en el show mediático que un tema un tanto delicado se ha convertido.

 

Y tú, ¿estás de acuerdo o en desacuerdo? Y sobretodo, ¿verás la serie?.

El legado feminista de ‘Orphan Black’

Por: Aída M. Castillo

Orphan Black es un viaje salvaje de la ciencia ficción que aborda el dilema ético de la clonación, la experimentación y el aumento de la esperanza de vida. La serie da inicio cuando Sarah Manning presencia el suicidio en una estación de tren, de una mujer idéntica a ella, a partir de esto, pronto conocerá que existen muchas más como ella. Este momento es el parteaguas en la vida de Sarah, pues pasa de ser autodestructiva, egoísta, madre soltera y un poco irresponsable a ser una líder en una lucha no solo por sí misma, sino también por una hermandad.

En las cinco temporadas que duró Orphan Black, pudo haber sido una historia impulsora de la ciencia ficción, poniendo el tema de la modificación genética en la narrativa y con algunos momentos viscerales. Sin embargo, fue más allá, permitió hacernos preguntas de conceptos como la feminidad, la identidad, la política, la ciencia y sus alcances, la autonomía, y la libertad de las mujeres, todo esto envuelto en una historia idílica acerca de clones que son monitoreados, estudiados y controlados.

Los creadores Graeme Manson y John Fawcett fueron lo suficientemente inteligentes para explotar la universalidad y la confianza con una gran cantidad de clones, interpretados extraordinariamente por Tatiana Maslany. La fusión de dos temas: el entendimiento de la humanidad y una desconfianza por las organizaciones. Algo francamente necesario y que generaba en el espectador precisamente aversión, incomodidad y empatía.

Uno de los personajes consentidos de los fans: Cosima Herter, dijo en un episodio una verdad irrefutable: “La ciencia siempre es política.” y de aquí se deriva su lucha por la autonomía, por no ser propiedad de una corporación junto a la Dra. Delphine Cormier, novia y compañera científica de Cosima, su relación era un constante estado de negociación, pero después de todo el dolor, Delphine y Cosima representan una de las pocas parejas gay en tener un final feliz.

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La familia que las “sestras” crearon, dejaron de lado la ciencia ficción brindándonos algo casi real, una meta social, científica y narrativa que va más allá de los guiones y libretos: el sentido de la familia, la unión entre mujeres que científicamente comparten el mismo ADN, sin ser nada.

Los clones interpretados por Maslany aparecen en estados de transición, entre una identidad u otra, entre la enfermedad y la salud, y esa actuación es lo que se lleva las palmas, aún cuando la historia estuvo a punto de desmoronarse al intentar apostar con clones masculinos o centrarse en la hija de Sarah.

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Orphan Black no estaba interesado en el viaje de un héroe simplista ni en mantener a Sarah como un lobo solitario. Tomó la decisión radical de defender la importancia de la comunidad y la familia, junto con la identidad individual. Nos podíamos reír, enojar pero sobre todo identificar con Sarah, pues era incapaz de quedarse quieta, su miedo a la normalidad y a la calma, su espinosa relación con Siobhan (su madre adoptiva), todo fue creciendo para crear un relato abrumador. En Helena y Sarah, Maslany construyó diferentes perspectivas de la soledad. Uno de los momentos cumbre es cuando Sarah quiebra y admite: “No sé cómo ser feliz”.

Es el legado de Orphan Black representar a las mujeres más allá de un símbolo o un discurso, mucho más allá de lo que los hombres que trataban de controlarlas, querían que fueran. Con personajes radicalmente diferentes, cuestionó la maternidad, la identidad y la autonomía, y proporcionó respuestas aún más duras. Fue lo suficientemente audaz para preguntar, ¿qué significa ser una mujer moderna? Los escritores, directores y colaboradores fueron lo suficientemente inteligentes como para darse cuenta de que no hay una sola respuesta.