“Es nuestro turno”: Claire Underwood, en su temporada final.

Por: Aída M. Castillo.

House Of Cards es un drama político de Netflix que fue pionero en varios aspectos; se trató de la primera serie original del servicio de streaming, la primera temporada fue una de las más costosas (100 millones de dólares asignados para su producción), también se convirtió en la primera producción para web en recibir categorías en los Premios Emmy además fue una de las primeras introducciones que tuvimos a episodios on demand.

Es una novedosa golosina para aquellos aficionados, como yo, a los entramados de la política, sus problemáticas e impactos desde, lo que suponía, una mirada más accesible a ella. Desde la relación entre la pareja más importante de una nación. Sin embargo, y para ser completamente honestos, para mí dejó de ser un deleite desde la cuarta temporada. ¿Por qué? Dejo de luchar por su propia y auténtica historia, y se dejo engatusar por cuestiones geopolíticas bastante complejas que aplastaron la trama original.

Con tantos giros creativos y nudos, la narrativa fue perdiendo su esencia e iba empalmándose a la obscena realidad de un Donald Trump como presidente electo de Estados Unidos. Casi olvidaron que precisamente, el entretenimiento es una válvula de escape ante el hastío que provoca la realidad. Volviéndose muy lenta e incluso pesada.

Cabe destacar que tras las acusaciones contra Kevin Spacey de acoso sexual en 2017, la continuidad de House Of Cards pendía de un hilo. Netflix estaba a punto de sacrificar una de las historias más importantes que había creado, sin embargo, Robin Wright dio un paso al frente y dijo: démosle un cierre (salvando así 2,000 trabajos involucrados).

Aunque pareciera que le están otorgando poderes feministas a Claire Underwood, no es así, porque ella nunca se ha interesado en el otro. Es egoísta, fría, calculadora, visceral y funciona. Incluso uno de las grandes escenas, donde una periodista le cuestiona si se arrepintió de no haber tenido hijos, ella revira contestando: ¿Alguna vez te has arrepentido de haberlos tenido? Mostrando una confianza que electriza.

La decisión de dejarla al frente del programa ha sido controversial e incluso muy criticada, por qué algunos seguidores prefieren defender a Spacey, antes de darle una oportunidad a Robin Wright como mujer presidenta de EE.UU.AA, quizás en una especie de misoginia inconsciente por disminuir un transparente y genuino esfuerzo de terminar la serie.

Al tratarse en la ficción de la pareja presidencial, elevaron aspectos íntimos e importantes de una relación en donde, tanto Frank como Claire, buscaban libertad y poder; y aunque a veces parecía que iban en diferentes direcciones siempre tenían el mismo destino. Ocurría que los dos personajes tenían una sed de poder casi inquebrantable y dispuesta a pasar por encima a quién los cuestionara.

El rol de Claire Underwood, aún ya con cargos en la política era sumamente minimizado. Me atrevería a decir que fue desde el principio piedra angular de la historia y no se le dio el lugar ni la transición que siempre debió; siempre demostró grandes habilidades de negociación, diplomacia y ser una adversaria bastante temida por sus contrincantes, aunque no lo hacía desde su poder e individualidad sino con y a través de Frank. Se sigue cuestionando la capacidad que tiene una mujer para liderar, negociar, para tomar decisiones análiticas que impactan a nada menos que, un país. En un lobby avasallado por hombres, blancos y heterosexuales.

Si algo nos enseñó House Of Cards, es lo fácil que es manipular a los medios de comunicación al servicio del poder (casi no pasa aquí en México…) y lo fácil que es aplastar investigaciones periodísticas de largo aliento. Además de exponer la realidad de la política: mentiras, traiciones, conspiraciones, cinismo, manipulaciones e incluso asesinatos son pan de cada día en el trabajo de joder al otro. De todo eso se puede hacer un deporte olímpico pero cada uno de nosotros TIENE QUE defender su destino.

Netflix supera a HBO con mayoría de nominaciones para los Emmys

Por primera vez en 18 años, HBO no encabeza las nominaciones de los Premios Emmys.

 

El día de hoy Samira Wiley (The Handmaid’s Tale) y Ryan Eggold (New Amsterdam) dieron a conocer a los nominados para la edición 70 de los Emmys y uno de las mayores sorpresas fue que Netflix venció a HBO con 112 nominaciones totales contra 108 de HBO.

Game Of Thrones se convirtió en la serie más nominada en la historia de los galardones, tras ausentarse el año pasado por no emitir la temporada dentro del periodo de elegibilidad, parece que regresa más fuerte que nunca con 22 nominaciones.

La adaptación televisiva del asesinato de Versace, American Crime: Story: El asesinato de Gianni Versace, le valieron a Ricky Martin, Édgar Ramírez y Penélope Cruz la candidatura en esta edición de los premios.

Además Sandra Oh es la primera actriz asiática nominada como mejor protagonista de una serie de drama por Killing Eve, donde también compiten Claire Foy, Tatiana Maslany, Elisabeth Moss, Keri Russell y Evan Rachel Wood.

El evento se realizará el 17 de septiembre en el Teatro Microsoft de Los Ángeles.

Te dejamos la lista completa de los nominados a los premios más relevantes de la industria televisiva.

Mejor Serie Dramática

  • The Americans
  • The Crown
  • Juego de Tronos
  • The Handmaid’s Tale
  • Stranger Things
  • This Is Us
  • Westworld

Mejor Comedia

  • Atlanta
  • Glow
  • Black-ish
  • Barry
  • Silicon Valley
  • El show de Larry David
  • The Marvelous Mrs. Maisel
  • Unbreakable Kimmy Schmidt

Mejor Miniserie

  • The Alienist
  • American Crime Story: El asesinato de Gianni Versace
  • Genius: Picasso
  • Godless
  • Patrick Melrose

Mejor Actor Protagonista de Drama

  • Jason Bateman (Ozark)
  • Sterling K. Brown (This Is Us)
  • Ed Harris (Westworld)
  • Matthew Rhys (The Americans)
  • Milo Ventimiglia (This Is Us)
  • Jeffrey Wright (Westworld)

Mejor Actriz Protagonista de Drama

  • Claire Foy (The Crown)
  • Tatiana Maslany (Orphan Black)
  • Elisabeth Moss (The Handmaid’s Tale)
  • Sandra Oh (Killing Eve)
  • Keri Russell (The Americans)
  • Evan Rachel Wood (Westworld)

Mejor Actor Protagonista de Comedia

  • Donald Glover (Atlanta)
  • Bill Hader (Barry)
  • Anthony Anderson (Black-ish)
  • Larry David (Curb Your Enthusiasm)
  • Ted Danson (The Good Place)
  • William H. Macy (Shameless)

Mejor Actriz Protagonista de Comedia

  • Pamela Adlon (Better Things)
  • Rachel Brosnahan (The Marvelous Mrs. Maisel)
  • Allison Janney (Mom)
  • Issa Rae (Insecure)
  • Tracee Ellis Ross (Black-ish)
  • Lily Tomlin (Grace y Frankie)

Mejor Actor Protagonista de Miniserie o TV Movie

  • Antonio Banderas (Genius: Picasso)
  • Darren Criss (American Crime Story: El asesinato de Gianni Versace)
  • Benedict Cumberbatch (Patrick Melrose)
  • Jeff Daniels (The Looming Tower)
  • John Legend (Jesucristo Superstar)
  • Jesse Plemons (Black Mirror: USS Callister)

Mejor Actriz Protagonista de Miniserie o TV Movie

  • Jessica Biel (The Sinner)
  • Laura Dern (The Tale)
  • Michelle Dockery (Godless)
  • Edie Falco (Ley y Orden True Crime: El caso Menéndez)
  • Regina King (Seven Seconds)
  • Sarah Paulson (American Horror Story: Cult)

“The handmaid’s tale” el drama que incomoda, arranca 2da temporada

The handmaid’s tale esta de vuelta con segunda temporada, más angustiante que nunca.

La serie de Hulu simplemente es una experiencia inquietante y perturbadora que incómoda ante una realidad que puede ser “no tan lejana”. En un país llamado Gilead, (anteriormente Estados Unidos) donde impera el cristianismo de ultra derecha, la infertilidad generalizada es una constante que cambia el panorama, pues las mujeres fértiles son utilizadas como moneda de cambio en familias poderosas, con elementos de terrorismo de estado como la propaganda y el control social, los grandes paralelismos con el conservadurismo que conocemos de opresión y antipatía en el mundo real se hacen presentes en la historia de June Osborne ahora conocida como Defred.

Durante la primera temporada de The Handmaid’s Tale observamos un guión apasionante, bien actuado y con excelente fotografía, que le mereció cinco Premios Emmy el año pasado en las categorías: mejor drama, mejor dirección, mejor guión, mejor actriz principal y mejor actriz de reparto.

Un tema destacado y de gran relevancia es el daño que las mujeres pueden causarse entre sí, pues cuestiona las formas en que ellas mismas participan en los sistemas que las explotan, aferrándose a un poder transitorio en los sistemas patriarcales.

Los aciertos creativos además del tono elegido para la creación de la serie, coincide con el sombrío paisaje que representa: un control sistemático y fascista sobre la propiedad de los cuerpos de las mujeres. Sin embargo, el poder que poseen estas mujeres reside en la capacidad de unión y sororidad que son capaces de aprovechar para simplemente: sobrevivir.

El mundo sexista y castigador que conjuró Margaret Atwood en su novela 1985 y la temporada uno de esta serie ganadora de un Emmy tan fuertemente evocada es, paradójicamente, tan inimaginable y tan creíble que observarlo, incluso desde una distancia segura resulta duro, pues Gilead es un lugar implacable para todos y la serie, como aquellos que establecen las reglas en esta sociedad, no tiene la intención de dar un respiro a los afligidos.

La narrativa de esta historia creada para la televisión por Bruce Miller será sorprendente en esta temporada, pues no estará respaldada por Atwood, aunque June (Elisabeth Moss) está decidida a reunirse con su hija, pero sobre todo a escapar de Gilead, aunque esto implique asumir riesgos bastante extremos.

Su visión de una distopía misógina en la que los hombres blancos dan el golpe y despojan a las mujeres más vulnerables, se relaciona perfectamente con las pesadillas de la democracia actual.

La serie nos muestra, lo que sucede cuando la sociedad civil cae por una pendiente resbaladiza, y nos recuerda que, en la vida real, todavía hay tiempo para detener nuestra propia caída del peligro de volvernos complacientes frente al extremismo.

“The Handmaid’s Tale” y “Big Little Lies” las triunfadoras de los Emmy’s

La edición 69 de los Premios Emmy resultó histórica para la diversidad y la inclusión en la industria televisiva, pues la mayoría de las categorías ganadoras resultaron lideradas por mujeres. Lo que afirma que el mundo necesita más historias y personajes femeninos poderosos.

La gran triunfadora de la noche fue The Handmaid’s Tale coronándose con cinco galardones. Y sorprendiendo a todos, al arrebatarle el triunfo a las favoritas de la noche Stranger Things y Westworld, que se fueron a casa con las manos vacías.

  • Mejor serie dramática: The Handmaid’s Tale.
  • Director de serie dramática: Reed Morano, por The Handmaid’s Tale.
  • Actriz de reparto en serie dramática: Ann Dowd, por The Handmaid’s Tale
  • Guión de serie dramática: Bruce Miller, por The Handmaid’s Tale
  • Mejor actriz protagonista de serie dramática: Elizabeth Moss, The Handmaid’s Tale.

Siguiéndole muy de cerca, se encontró Big Little Lies, también con cinco premios, que se impuso a Fargo, Feud: Bette & Joan, The Night Of y Genius.

  • Mejor miniserie: Big Little Lies
  • Director de miniserie dramática: Jean-Marc Vallée, por Big Little Lies
  • Actor de reparto en una miniserie: Alexander Skarsgård, por Big Little Lies
  • Mejor actriz de miniserie: Nicole KidmanBig Little Lies
  • Actriz de reparto en una miniserie o película de TV: Laura Dern, por Big Little Lies

Veep consiguió su tercer premio consecutivo en la categoría de mejor comedia y se llevó dos premios a casa, gracias a Julia Louis Dreyfus premiada como actriz principal en una serie de comedia.

Mientras que uno de nuestros capítulos favoritos de Black Mirror, San Junípero fue reconocido en la categoría de Mejor miniserie y/o mejor película hecha para televisión además de Mejor Guión de miniserie y/o película concedido para Charlie Brooker.

Donald Glover se impuso como mejor actor por su creación, Atlanta, por la cual también ganó como mejor director.

En las demás categorías los ganadores fueron los siguientes:

  • Mejor actor de miniserie: Riz AhmedThe Night Of
  • Mejor actor de serie dramática: Sterling K. Brown, This is Us (Segundo Emmy del actor)
  • Guión de serie de comedia: Lena Waithe y Aziz Ansari por Master of None
  • Serie de conversación: John Oliver, por Last Week Tonight
  • Guión de serie de variedades: John Oliverpor Last Week Tonight
  • Actor de reparto de serie dramática: John Lithgow, por su interpretación de Winston Churchill en The Crown
  • Actor de reparto en serie de comedia: Alec Baldwin, por su imitación de Donald Trump en Saturday Night Live
  • Mejor programa de reality: The Voice
  • Director de serie de variedades: Don Roy King, por Saturday Night Live
  • Mejor programa de sketchesSaturday Night Live
  • Actriz de reparto en serie de comedia: Kate McKinnon, por sus imitaciones de Hillary Clinton, Kellyanne Conway y Jeff Sessions en Saturday Night Live que le suman dos Emmys.