You: el amor enfermizo en los tiempos de Netflix

Por: Aída M. Castillo

Todos hemos tenido un stalker, y si no es así, más preocupante aún… nosotros hemos sido el stalker de alguien.

Ahora vivimos una “diferente” manera de relacionarnos, por ende, también de amar, en donde la paciencia, la espera y las pausas son síntomas de fracasos relacionales. Sin embargo, si damos un vistazo a las relaciones de nuestros padres, por ejemplo, la comunicación, el tono y la calidad era diferente, la emoción de poder hablar unos minutos con el ser querido valía cada esfuerzo extra, ahora eso se da por entendido e incluso se exige.

Todo es instantáneo, rápido, fácil, sencillo, y las redes sociales (desgraciadamente) son un eje casi rector en las relaciones, algunos se piensan cercanos al objeto de su deseo por el estudio de sus perfiles, viendo con detenimiento cada movimiento digital, parece que lo que no está en internet no existe. Provoca ansiedad cuando un whatsapp no es contestado o cuando la impaciencia y la angustia por no tener respuesta se apodera de nosotros. El rechazo muchas veces no se acepta y se sigue insistiendo, como “creyendo”, que por medio de la reiteración, se puede lograr conquistar a alguien, porqué no estamos dispuestos al fracaso en esta sociedad de narcisismo y consumismo.

Joe Golgberg es un hombre que lleva hasta el extremo sus instintos, y discretamente hablan de que no es la primera ocasión en que lo hace.

Precisamente de ese control enfermizo, desmedido y casi psicópata habla: You, Joe Goldberg (Penn Badgley) un encargado de librería (que tiene muy confundido su concepto de amor) conoce a Guinevere Beck (Elizabeth Lail) una aspirante a escritora; a partir de ese momento el acoso empieza, cuando consigue su nombre completo y literalmente empieza a perseguirla, a espiarla, a analizar su vida y se pone peor cuando trata de interceder por ella “para protegerla de todos los males del mundo”

La historia que podría parecer una paranoía ezquizoide fruto del amor romántico bastante retorcido y tóxico, después se puede identificar como un grave caso de violencia. Te decimos las actitudes de Joe que nos sacan muchísimo de onda.

La serie nos muestra lo vulnerable que nos vuelven las redes sociales.

Joe critica que los demás interfieran en la vida de Beck, pero él lo hace y se escuda bajo el pretexto de que “la ama tanto” que solo quiere cuidarla y protegerla. Es decir, llega un punto en donde la deshumaniza y no cree que sea un ser autónomo, capaz de dirigir su propia vida y tomar sus propias decisiones. Esta anulación llega al límite de aislarla hasta de su círculo de amistades.

Beck tiene que lidiar con la insatisfacción sexual, y encima de distintos hombres que buscan aprovecharse de su cuerpo, empezando por Joe quien roba su ropa interior para masturbarse mientras la espia por la ventana. Mientras que Benjamín, su novio es el típico patán que solo busca sexo y que no se preocupa por sus problemas. Observamos también los continuos y denigrantes abusos en la industria cultural cuando el tutor de Beck, alaba su escritura solo para llevársela a la cama.

You, es una serie creada por Greg Berlanti y Sera Gamble, basada en una novela de Caroline Kepnes. Cuenta con 10 capítulos y en ellos evidencia nuestra enorme vulnerabilidad ante el ciberacoso, y la manipulación tanto en línea como en la vida real.

Gossip Girl: 10 años después

La serie sobre un grupo de chicos privilegiados en la ciudad de Nueva York, sin duda ayudó a formar una nueva generación mientras despedía a otra.

El 19 de septiembre de 2007, la cadena norteamericana de televisión, The CW, lanzó el primer episodio de lo que terminaría siendo una de la series juveniles más exitosas de todos los tiempos: Gossip Girl.

Con la nostalgia a flor de piel por joyas como Dawson’s Creek o la recién terminada The O.C., las audiencias juveniles buscaban desesperadamente encontrar una nueva moda, un nuevo crush, un nuevo estilo de vida al cual aferrarse o simplemente algo más en qué entretenerse, y fue así como Gossip Girl nació y llegó para quedarse, inclusive una década después.

La serie se centra en las vivencias de un grupo de chicos privilegiados que viven y estudian en el Upper East Side de Manhattan, una de la zona más exclusivas de la ciudad de Nueva York; al centro del grupo se encuentra la socialité y belleza incomprendida Serena Van der Woodsen, quien después de desaparecer misteriosamente, regresa a Nueva York para continuar con una vida que dejó atrás, no sin antes enfurecer a su mejor amiga – enemiga – mejor amiga de nuevo, la brillante y elegante Blair Waldorf.

La vida de ambas se verá opacada por la siempre presente página de noticias y rumores ‘Gossip Girl’ la cual, de cierta manera, dictaba las decisiones que ambas jóvenes y demás personajes tomaron a lo largo de la serie, revelando la identidad de este personaje anónimo en uno de los desenlaces más interesantes jamás vistos.

Sin embargo, más allá de rumores y dramas juveniles, la serie impresionó por la moda, la vibrante bienvenida a la era de celulares con cámara, una plataforma de especie Twitter y un nuevo y último estilo de vida al cuál copiar en un intento desesperado por no desprenderse de aquella nostalgia impuesta desde principios de la década de los 90.

La moda, que parecía seguir los lineamientos de filmes como The Devil Wears Prada o Clueless, llegó a ser referente y ancla principal para todas las chicas que quisieran imitar el alocado y sensual estilo de Serena, o el recatado y lujoso look de Blair.

Ed Westwick, Chace Crawford y Penn Badgley pronto se consiguieron una sólida base de fans como los rompecorazones de la serie, cada uno con un estilo marcado robaba aliento de todas las adolescentes, y quién sabe, tal vez uno que otro chico también.

El soundtrack terminó siendo algo deliciosamente seleccionado más allá de la música mainstream, si bien hubo algunos tracks de artistas como Rihanna o Lady Gaga, el playlist principal se llenaba de artistas indie como Peter, Bjorn & John, The Pierces y Massive Attack entre otros.

Sin duda, Gossip Girl formó a un generación que hoy ya se ha transformado en otra, a la vez de despedir cualquier destello de esperanza de que nuestros ojos vean una serie mínimamente parecida a esta; claro, muchas lo intentaron, pero fracasaron, hoy en día, las nuevas generaciones gustan de situaciones más cínicas y problemáticas más profundas o sitcoms más simplonas.

A pesar de todo, Gossip Girl quedará siempre en nuestros corazones y eso es algo difícil de debatir, así que si eras (o eres) fan de la icónica serie, aprovecha que aún está en Netflix y puedas disfrutar de las 6 temporadas completas.